Santos Cielos!!!
Los momentos actuales se resumen en eso, la rapidez, el servicio, los cambios, la preocupación por lo que no ha llegado, pero sabemos que llegará. El futuro es una trampa, una abstracción, un pasaje de un viejo páramo que no advertimos cuando viene, que siempre estamos esperando.
El tiempo de siempre, ocupado en el trabajo. El sol que veo de refilón cada mañana que me interno en el Baix Llobregat, pueden resumir la imagen de la ciudad que se cristaliza en la distancia, que parece latir irreductible sin que la lupa de mis ojos cuenten los segundos que tardan las flores en madurar ante tan palpable primavera.
El clima, tema triyado, sus cambios y sus contrastes, la nieve que lejos brota cuando el remedio de la luz parece volver a gobernar tras estas épocas de poco amparo.
El metro, ese compañero incansable que aguanta estos restos día tras día, noche tras noche, para llevarme nuevamente a casa, para transportarme a la imaginación de la próximaestación.
El sonido grave de cuatro cuerdas, la coordinación amalgamada de un grupo de gente que busca el sonido hasta la 1:00, eso sí, una vez a la semana.La práctica diaria buscando el oído nunca hallado.
He desaparecido unos días, he desaparecido de la vida de muchos y me suena que lo seguiré haciendo hasta que me muera, naciendo en otras vidas. Es un defecto profesional, lo siento, cuanto menos por el hecho, sobre todo, de no gustarme lo que no me gusta. Inconstancia que no puedo mantener tampoco del todo. Concentración, ilusión y premura, que anhelaría eterna.
Uno escribe frases sueltas, visita siempre las mismas páginas con la esperanza de encontrar algo interesante que mirar, pero nada. El poder de la sorpresa ha sido derrocado en este “Estado de Sitio” de la rutina, de los “lugares comunes”.
Yendo a lo concreto, viajaremos hacia los cielos de Nico, nuestro Ronko. Quien en este momento necesita mucho cariño para salir de un trance pesado. Hago mea culpa por no verlo todo lo que me gustaría, por no estar y dedicarle más tiempo del que destino. Esta pretende ser una manera de tirarle la mejor de las ondas, a través de su
última creación: Sus cielos, en el día en que ha salido del hospital, para empezar otra etapa.
Amigos míos, lectores esporádicos y escasos de este blog sin barreras ni pretensiones de grandezas imposibles, vivan mientras puedan los días que serán pasado. Háganlo intensamente que vendrán mejores, saquen brillo a sus destrezas, pulan mucho lo indomado, incorporen dentro de lo malo lo bueno. Y será hasta que nos volvamos ver, por estos lares, u otros que todavía nadan en las burbujas de la sorpresa.