Monday, August 11, 2008
Wednesday, June 25, 2008
Información.
Amigos de Mesti-zoo, sepan disculpar esta ausencia, pero a lo largo de estos 2 años de vida del Mesti, siempre ha sido necesario tomar un poco de aire, acumular vapor para resurgir con más y mejores ideas.
En esta oportunidad, la desmotivación viene dada por la mala visualización que el blog viene teniendo en estos últimos días, después de haber renovado 1 año más el contrato con la gente de www.blog.com .
Solo esperamos solucionarlo de una manera u otra, pero eso sí, lo antes posible, para poder continuar “entreteniendo” a nuestros visitantes cotidianos.
De momento es todo. Un abrazón.
Capitán Piluso.
Tuesday, February 12, 2008
De esferas y galaxias
“Blogosfera, blogsfera, blogalaxia o blogósfera es el término bajo el cual se agrupa la totalidad de weblogs y se deriva de la palabra inglesa blogosphere. Debido a que los blogs o las bitácoras están conectadas por medio de enlaces, comentarios, históricos y referencias han creado y definido su propia cultura. Por lo tanto, la blogosfera como palabra y concepto es inherente a los weblogs.
Podemos considerar la Blogosfera como un sistema virtual, en el que se establecen comunidades de weblogs, categorizados temáticamente o por perfiles de interés. Estos conforman, pues, el mensaje y la blogosfera, el lugar para habitar en internet. [...]
Mientras que los blogs por sí mismos son sólo un formato en la web, la interconexión de estos es un fenómeno social: al verlos como un todo se pueden determinar claramente tendencias, gustos, popularidad de sitios, objetos, productos, música, películas, libros, como si fuera un ente colectivo.
(Extraído de wikipedia)
Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Ése parece ser el lema de Jordi Cebrián, autor del descubrimiento que quiero compartir hoy, el blog “Cuentos de cien palabras”. Un espacio que, desde el año 2001, nutre con mordiscos de literatura, con bocanadas de ingenio.
Amigos de Mesti-zoo, blogoexcursionistas : este espacio os invita a compartir vuestros “pequeños tesoros” hallados en la blogosfera. Dejad vuestros comentarios, recomendaciones y críticas.
¡Nos vemos en algún punto de la galaxia!
Friday, January 25, 2008
Cómo revolver tripas (sin dar asco)
Consigue 100 tripas, preferentemente vacunas, y ponlas en remojo.
Lávalas una por una, cuidando de no rasgarlas. Son frágiles en su delgadez pegajosa.
Una vez lavadas, déjalas nuevamente en remojo, junto con medio limón. Más que nada, para hacerles compañía… esto de la soledad no mola en este universo paralelo de las vísceras.
Ten en cuenta que es un trabajo laborioso, nada simple, hay que saber limpiarlas sin romperlas, pero quitando todo rastro de desperdicios en una superficie frágil.
A los dos días, vuélvelas a lavar, una por una, y dales la vuelta. Con cuidado, inflándolas con agua. Un viaje.
Ya tenemos las tripas revueltas. Y limpias, lo cual también es importante si lo que no quieres es pillarte un cólera alarmante y pegotón al WC. O, a falta de inodoro, sometiendo al campo mismo la brava descarga. En fin, que es la manera más higiénica de hacerlo, darle la vuelta y lavarlas, son las auténticas, las trabajosas, las útiles, las mejores, las que había, las tripas elásticas con las que atamos un rato pasándolo bien, mientras echábamos una mirada al saber hacer propio de antaño. Reconociendo un tiempo o un ámbito donde ponerse a hacer chorizos era una de las mejores maneras de hacer conservas. ¿Quién inventó esa tradición? Seguramente lejos queda ese tiempo y sus gentes, el tema es no desviarte de la vieja historia que hay para contar, mejor vamos por partes…
¿Y ahora, qué hacemos con ellas?
Ruega a algún cerdo voluntario que te ceda amablemente sus carnes. Las hay de diferentes calidades. Lo que sí es seguro, es que como esto es para tu consumo personal, intentarás que tenga la menor cantidad de grasa posible. Esto no significa que los chorizos puedan prescindir del todo del uso de la grasa. El equilibrio es necesario, aunque cuando lo experimentas te das cuenta que no tienes ni puñetera idea de lo que comes cuando compras en el súper este tipo de productos…Teniendo en cuenta que la calidad de la carne industrializada equivale a su relación de carne propiamente dicha y grasa, lo que influye directamente a que un producto sea más o menos sano.
Por eso, corta la carne, sepárala de la grasa, o dejando la menor cantidad que puedas (la carne también conserva en sus entrañas un porcentaje de grasa que notarás posteriormente).
Trocea al “amigo” en daditos, y tritúralos. Así de simple. Y es cuando lo trituras que te das cuenta del contenido graso.
Mezcla la carne triturada con pimentón y sal. O más condimentos, esto es como el arte de la salsa, una comida que requiere encontrar sabores a partir del uso de diversos condimentos, y el infaltable consejo de algún amigo que sepa mejor de qué va el tema, sobre todo en cuanto a proporciones. O bien puedes echar mano de tu propia imaginación e ir probando… haciendo experiencias. Es muy importante que veas que del mazacote de masa picada puedes sacar una porción para experimentar teniendo un fogón y una sartén cerca. Antes que nada, deberás conseguirte una balanza para pesar el total. Saca una cantidad que te permita medir los condimentos que favorecen al preparado. Es la manera más divertida e imaginativa que he podido encontrar en la búsqueda de un mejor sabor, o de los anhelados sabores nuevos. Piensa que las cantidades de condimento que midas serán las que deberás incorporar en la carne para cumplir el paso siguiente.
Amasa la mezcla con sensuales y enérgicos movimientos. Siéntela, vive la descarga que transmites al apretar las manos contra mazacotes de carne, que se esfuman entre tus dedos a medida que la presión de los puños aumenta.
Enreda a algún amigo ex campesino para que te preste una jeringa embutidora. Para los profanos en la materia, aclararemos que se trata de una máquina (eléctrica o con manivela), que consta de un cilindro (por donde se introduce la carne) y un émbolo que se desplaza por su interior, culminado con una boquilla más fina (por donde sale la carne prensada).
Coloca una tripa revuelta en la boquilla de la jeringa embutidora. En este punto es muy importante recordar las clases de educación sexual, en que se realiza una demostración de la colocación del preservativo. Si ya te has iniciado en la práctica sexual, olvida el paso anterior y recuerda tus propias experiencias, con cuidado de no entusiasmarte demasiado, pues podrías alterar la duración de la tarea.
Gira la manivela o pulsa “on” (según la antigüedad de la máquina de tu amigo). La carne del voluntarioso cerdo irá rellenando la tripa, formando lo que comúnmente conocemos como chorizo. Al llegar al extremo de la tripa, para la manivela o pulsa stop (de no hacerlo, corres el riesgo de perecer sepultado bajo una masa de carne).
Ata los extremos de la tripa rellena con un cordel. Parece fácil, pero enseguida te darás cuenta de que la tarea requiere cierto grado de concentración, y una buena dosis de habilidad manual.
Repite el proceso con las 99 tripas restantes. Cuélgalas finalmente por un extremo en una barra o gancho. Es preferible que un equipo técnico realice, previo estudio, la instalación de las barras/ganchos. La tarea de diseño, colocación y colgado del producto final deberá ser realizada por un equipo de expertos ingenieros.
Llegados a este punto, es muy importante detener la actividad y retirarse a descansar, preferentemente una noche entera.
Despiértate al día siguiente con hambre. Descuelga un par de chorizos, y cocínalos al gusto.
Enciende el equipo. Pon una buena música (¡dale al play en el vídeo de abajo, y no olvides subir el volumen!) y…
BON APPÉTIT!!
Video: Living Room (Paris Combo)
Texto: Posipol - Mia Neon
Monday, January 21, 2008
La verdad de la milanesa

Hoy es un día especial para darse una vueltita por lo que hacen otros compañeros que escriben sus cosas en internet, y en muchos aspectos te parecen brillantes.
Revolviendo un poco, uno encuentra en la red gran cantidad de bitácoras de una calidad y poder de imaginación increíbles.
No se quién es, sí sé que de Argentina, sí se que me impactó con sus dos blogs.
El primero se llama Algunas verdades, en él encontrarán un listado precisamente de eso, de las verdades que el autor va recogiendo en diferentes situaciones, desde las relaciones de familia hasta el trabajo, pasando intensamente por las relaciones amorosas (y no tan amorosas también), y muchas otras más que podrán disfrutar y no desvelaré, para no quitar sorpresa, ¿vio?.
El caso es que esto no es lo más importante; lo que más cautiva es la manera en que se dicen las cosas.
Como en todo, encontrar el chascarrillo justo, o identificar situaciones que desde la costumbre o el decir popular parecen de una manera, pero en la práctica son otra cosa, es lo que hace que un escrito contenga la dosis necesaria de talento y picardía, o carezca absolutamente de ella. Aquí, por suerte hay una buena cantidad de ambos condimentos.
El segundo blog es Yo, Juan Perez. Un don nadie intentando sobresalir. Sencillamente exquisito. Revela diferentes situaciones y reflexiones de cualquier ciudadano de a pie en la búsqueda, siempre compleja, de sí mismo. Todo está orientado desde la vida y pensamientos (valga la redundancia) experimentados por Juan, a priori, un hombre común. La duda quedará siempre. ¿Juan es el autor?, ¿O simplemente el personaje que vive diferentes historias curiosas excelentemente relatadas?. A juzgar por el condimento filosófico presente en el discurso, me da la sensación que es alguien que ha vivido todo aquello que nos cuenta. Pero todos sabemos como es esto, hasta que la fama no alcance a este autor, nada será una ciencia cierta, simplemente un misterio que todo lo recubre. La imagen que desee dar de sí mismo a través de lo que escribe.
Los dejo con uno de sus post. Es de Yo, Juan Perez. Un relato vivido por Juan en el encuenro con una chica que conoció en internet, me pareció que era una buena manera de empezar:
Ya estoy listo. Me puse ropa decente, junté las tazas abandonadas por la casa -algunas con resto de leche devenida en una ricota espesa-, pasé más o menos la aspiradora por los lugares visibles y procuré que en el tacho de basura no haya quedado a la vista ningún envoltorio de forro usado; descubrir eso, a las chicas que vienen por primera vez a tu casa, no les gusta.
Suena el portero. Con la camarita de Cablevisión en blanco y negro y mal ubicada no logro definirla demasiado, no mucho más que con la fotito del msn; esas que sugieren pero no muestran; calientan, pero por lo general decepcionan.
¿Hacerla subir sin conocerla? ¿Sin saber todavía si vamos a querer tener algo? Es muy incómodo soportar una previa y preparar un momento al que no sabemos si queremos llegar. Para estos casos hay una técnica muy práctica: Contesto el portero pero no le abro, bajo directamente, y mientras me acerco a la puerta y la veo impaciente, tengo unos 3 segundos para definir si la hago pasar o si prefiero hacerme el boludo, saludarla entusiasmado y decirle de ir por ahí y pedir un 1/4 de dulce de leche granizado. Una vez distendios, es más fácil ir para el lado “amigos”, hablar de sus ex, de las mías y a las 2 horas acompañarla a la parada. Es preferible a que pasemos toda la tarde en casa estirando algo que nunca va a comenzar.
Bajo por la escalera (los ascensores me aburren) y poco antes de agarrar el pasillo empiezo a escuchar:
-Pasás?
-No, gracias, estoy esperando a un amigo.
Cuando me avivo, ya estoy asomado y en un punto sin retorno. Quedé totalmente expuesto a ella, no, a ella no, a Paulina, vecina prototipo y que odio, aunque ella me adore, tanto como para empezar a corear mi nombre desde la puerta. Si, al lado de ella y disolviendo la entrada canchera y masculina que había preparado.
-Juanito, juanito!! Cómo estás lindo? -entona de manera musical.
¡¡LA RECONFORTANTE CONCHA DE TU MADRE!! ¿Por qué me decís “juanito”? ¿Por qué me decís “lindo”? y ¿Quién mierda inventó a los vecinos?
¿Cómo remontás un “juanito” delante de una mina que vino hasta tu casa sólo para que le gustes mucho? Además, está claro que si una vieja que camina 6 cuadras de más para conseguir zapallitos más baratos, te dice “lindo”, te afea automáticamente.
Salvo dos excepciones y media, odio al concepto del vecino.
Arrastrando los pies y la bolsa del supermercado, Paulina se va.
Y ahí estamos, enfrentados al fin. Nos saludamos, nos sonreimos un poco y subimos.
Es raro, pero hace media hora que estamos juntos, hablando, mostrándole detalles de mi vida y todavía no la pude ver bien. Más allá de los ojos y un poco la boca, no sé si la mina está buena. Es raro, hablamos bocha, hablamos copado y me fui olvidando de mirarla bien. Tuve una oportunidad de mirarle el culo y verla caminar cuando fue para el baño, pero me colgué viendo que estaba descalza. Si, entró y se descalzó! Y me gustó.
También en un momento estornudó, obviamente cerró los ojos y pude haberle mirado bien el escote (para eso se inventó el estornudo femenino) pero venía colgado con lo que me acababa de decir. No paraba de decir cosas piolas, quería escucharla hablar todo el tiempo.
Hace 2 horas que hablamos y nos reimos de todo. Hace 2 horas que estamos preparando algo, se siente en el aire.
Sucede que me está calentando y aún no sé si me gusta, bah, se supone que si, pero todavía no sé qué me gusta, no la pude ver bien, ¿se entiende?
De las giladas que hacemos los hombres para tener el primer contacto físico con una mina, me surgió la de los masajes. De la nada se nos ocurre instalar la idea de que ella necesita masajes y que nosotros sabemos darlos. Es una estupidez enorme, nosotros y ellas lo sabemos, pero nos ayudan y se hacen las boludas para que podamos romper el hielo. Por suerte, del masaje al beso y del beso al sexo pasó muy poco tiempo.
…
Disco entero de Stevie Ray Vaughan después, va al baño y escucho que improvisa una ducha. Pocas mujeres se toman atrevimientos tan lindos en una primera cita. Sale y la miro casi por primera vez.
No es linda.
Ya casi vestida pero todavía descalza, terminamos la Sprite. Raro -pienso -algo no me dejó que la viera antes, que la viera como uno suele mirar a las minas, mirarlas para calificarlas entre esos machistas y únicos dos parámetros que tenemos los hombres: “Le doy” o “No le doy”
La acompaño a la parada del 101 y mientras esperamos casi sin hablar, me acomoda el cuello de la camisa (es lindo que a las mujeres les guste hacer eso), y se va.
Empieza la lucha interna. “La pasé bien, si, pero no es linda”. No es ser forro, es ser sincero, la mina no me gusta. Empiezan los: “¿Cómo me pudo calentar una mina así?” pero… “qué lindo que anduviera descalza toda la tarde”, y “No puedo volver a llamar a una mina con la que no quiero que me vean”, pero “qué bien que cogimos”.
A la noche voy a lo de un amigo que tiene banda ancha y en el montón, pesco un mail de ella:
“Juanito” jaja. Cómo va? tenías razón, el 101 me dejaba mejor.
Mirá, la pasé muy bien con vos hoy, creo que fue todo muy lindo, pero te soy sincera, no sos el tipo de flacos que me gustan y si no te jode, seamos amigos y si no te la bancás, dejemos que esto quede acá, Si? Disculpá la franqueza pero ya sabés que soy así. Todo bien?
Un beso
Lu.
Las 22 cuadras las vuelvo caminando con sueño, hambre y bastante no sé qué adentro. ¿Alivio? ¿Decepción?
En la puerta de casa está Paulina y lo primero que hace es preguntarme por mi “novia”. Bastante lejos de odiarla, la abrazo un poco y le digo que me acaba de dejar.
-Qué lástima -me dice -una chica tan linda…
La ayudo con las bolsas.
…
Pasan dos semanas y sigue “desconectada” en el msn. Pasan dos semanas y sigo sintiendo que no hay nada más desestabilizante que una fea segura de si misma.
Foto: Paco Turó en alguna sesión fotográfica juvenil, según la BBC de Londres y el video del Estany Gento.
Thursday, January 3, 2008
Del mundo de las ideas
Allá por el 2002 (parece poco tiempo, pero me da vértigo pensar en ello) vivía todavía en mi país y durante más de dos años no hubo día en que no nos viéramos, y estuviéramos compartiendo cosas. Todo era una buena excusa, las canciones, las charlas, las flores, los viajes alocados, las noches de juerga, o el simple hecho de vernos sin ninguna razón premeditada.
El 4º C o el 5º D eran (fueron) sitios en donde compartimos demasiado.
Solíamos charlar y encaminar la imaginación hacia el día en que pudiéramos tocar juntos alguna de nuestras canciones. Fantaseábamos con presentarnos, salir a un escenario cualquiera y mostrar lo que hacíamos con 6 cuerdas (las de nylon y las vocales también), éramos como dos niños al lomo del mismo río, como dice la canción. “La música es infinita, del mundo de las ideas, Ismael y Juan Pablo para Ustedes”… supiste improvisar alguna vez como presentación de aquél momento, que por el estado supimos ver claramente, entre luces tenues y aquella aura hipnótica que tiene expresarse de esta manera, aunque no podíamos aguantar la risa, hay que decirlo también.
La cuestión es que él se animó, siguió, y sigue con la misma ilusión de antaño, lo logró porque sabe que puede y tiene el talento como para hacerlo. Como la primera vez que habrá salido a una cancha de fútbol a desmoronar defensas, como quién da su primer beso tras días soñando con la intimidad de otra persona entre los brazos, como el padre que espera y anhela 9 meses (o toda una vida) el calor de un hijo.
Buscando el camino de regreso, así se llama la canción que compusimos. Los otros días veía una entrevista, y a alguien que decía que no podía escribir más que canciones que irradiaran sentimientos, a nosotros nos pasa lo mismo. Hablar de amor, o de su antítesis, la ausencia, es una manera más de expresarlo. En aquél momento nos vimos reflejados en ese sentimiento precisamente, dentro de aquél mar de felicidad que nos rodeaba por dónde echáramos el ojo.
Felicitaciones amigo, a ver si pronto lo hacemos juntos, buscando el camino de regreso a aquellas sensaciones que tanto nos siguen haciendo falta.
Buscando el camino de regreso, aspiro a mi ciudad.
Y siento que me aprietan los dedos, de mi soledad.
Y vago como un perro en un sueño, cansado de buscar,
a un compañero, a un hueso, a un dueño, piedad.
Lo mío es menos que una historia, es triste realidad.
Es cuando te tiran al suelo, cuando no sos más.
Es cuando pensás en aeropuertos, pensás marchar.
Es cuando pensás en alguien muerto, pensás sangrar.
Sangrar.
Qué triste cuando la vida, pierde el sabor a caramelos,
y te vas, cuando no estás.
Qué triste la imagen que veo en mi espejo.
Cada vez más viejo, cada vez más atrás.
Las sombras en mi cuarto viven, sin contestar.
Preguntas que rondan en mi mente, cómo escapar.
Mi vaso ahogado en un gin tonic, que moja mis labios,
en la noche, en la oscuridad.
Mi cenicero colmado de pitadas, de ausencias de esperar
Una muerte aún lejana, un final
Mi final.
Qué triste cuando la vida, pierde el sabor a caramelos,
y te vas, cuando no estás.
Qué triste la imagen que veo en mi espejo.
Cada vez más viejo, cada vez más atrás.
Letra y Música: Ismael Hazime - Juan Pablo Mena
Friday, December 28, 2007
Recapitulando
Por favor, antes de empezar pon “play” en el reproductor que encontrarás a continuación…
Muy bien, muchas gracias.
En el Mesti, también empezamos a decirle adiós a este 2007, y por eso hemos seleccionado las fotos más destacadas de este año en formato slideshow. Un repaso suscinto por algunos momentos instantáneos del espacio que se abre a un nuevo espacio.

